What??



<< December 2009 >>
Sun Mon Tue Wed Thu Fri Sat
 01 02 03 04 05
06 07 08 09 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31


If you want to be updated on this weblog Enter your email here:



rss feed



Tuesday, October 27, 2009
Es que

Es que sí era (¿o es?) amor.
Lo noto, lo siento.

Es el amor que entrega y no recibe.
Ah!
Lo triste es que estoy resignada, y tan acostumbrada a esto que no puedo proyectarlo más allá que lo que un amor trastornado puede ceder.

Posted at 08:45 pm by MeiSameew
Make a comment  

Thursday, October 22, 2009
Merezco un psiquiátrico.

Es un hecho innegable que yo seguiré sufriendo hasta encontrar un nuevo paliativo para la banalidad de mi espíritu romántico oprimido.
Y cuando lo encuentre, sí, es evidente, volveré a sufrir. ¿Alguien esperaba lo contrario?
Cada día encuentro más razones para darme cuenta de que no estoy exactamente bien como yo creía, pero, por otro lado, influye la hipocondría, y tampoco se puede decir que yo quiero estar bien, nunca quise estarlo, yo misma lo indiqué: me conduciría a la locura.
¿Qué puedo decir? La lombriz solitaria que me controla me lo balbucea constantemente: "Vas bien, vas bien, vas bien derecho a las pastillas, vas bien ganándote una lobotomía."
¡Y yo le creo! Y no puedo ni sonreír porque lo que me trastorna no son los tipos de enfermedad mental que preferiría, no, no, no, son de los que me hunden hasta lo más oscuro y viscoso del abismo para luego hacerme resurgir en luces brillantes y arco iris, tan brevemente que no puedo disfrutar de ello hasta cuando estoy de vuelta cayendo al fondo del pozo.
Y la lombriz solitaria me susurra: "Ellos tenían razón, siempre la tuvieron, ¡qué humillación!, tú siempre en un error, ¡atroz!, siempre caminando en otra dirección."
Y hay tantas canciones que me lo pudieron advertir... Y hay tantas canciones que siguen animándome como el amigo que nunca tuve. ¡Ja já!
Si tuve amigos, pero ¿qué se puede pedir de ellos?. Aún los tengo, aún los quiero.
Las canciones dan el consejo que quiero oír, los amigos dan el consejo que no necesito escuchar.
La lombriz solitaria me está diciendo estúpida.
¡Y yo le creo!
Ahora se me ocurre que la noche podría durar un poco más, no quiero dormir, no quiero despertar mañana, no quiero sentir el tiempo avanzar.
Ahora recuerdo que tengo miedo, y, peor aún, la lombriz me señala que quizás no es miedo a perderle (¿Cómo?), no es miedo a no volverlo a ver, no es miedo, ni siquiera, al rechazo. ¡No! Es miedo al vacío, es miedo a algo nuevo, es miedo a tener que enfrentarme al espejo, es miedo a enfrentarme a la incertidumbre, es miedo a verme desplazada a la nada, es miedo a disminuirme por una estupidez.
Y es por eso es que yo nunca he podido determinar qué mierda es el amor.
Hay que asumirlo; me grita la puta lombriz: lo mío siempre ha sido un severo caso de obsesión transferible, de cultos a ídolos fantasmagóricos, a imágenes tan perfectamente plasmadas en mi cabeza que cualquier mutación desencadena la náusea asociada a la realidad.
Yo suelo repetir lo que para mí es dogma: La nada sucede al colapso.
Ahora estoy prediciendo un vacío inefable, al que le tengo terror, y por lo tanto, un derrumbe de una magnitud gigante, que me aplastará, comprimirá y exprimirá hacia la blanca interfase del dolor.
Ahora vienen los sueños: aquellos que no me dejan cerrar los ojos por las noches; aquellos que se niegan a creer que esto sucederá, que se aferran tanto al pasado como lo hacen las ideas que tratan fervientemente de refutar, buscan conclusiones empíricas diferentes para levantarle un trono a la esperanza. Y cuando esta caiga, es cuando el derrumbe ocurra, y todo es odiosamente circular.
Todo está detestablemente planeado, todo está fríamente calculado.
Y cuando todo sea completamente diferente, siguiendo un patrón sardónicamente similar, me haré creer que siempre supe todo lo que iba a pasar...
Y todo continuará...
Y yo me voy a suicidar...
Y yo terminaré encerrada...
Y yo debo dejar de pensar...
Y yo soy una tarada...

Es innegable, merezco un psiquiátrico.

Posted at 10:28 pm by MeiSameew
Make a comment  

Saturday, October 10, 2009
5 minutos: El inicio de la auto-referencia.

5 minutos, sólo 5 minutos restantes de aburrimiento, no había sido un buen día, lento y soporífero, y esto debía terminar. Miré hacia la escalera, gente subía y subía con sus miradas felices como burlándose de la mía, y ahí estaba ella… distraída y extraña, subiendo también, emitiendo un inaudible saludo que me desconcertó el alma vacía. Quise desaparecer. Ella me conocía, me dejó a mí las preguntas cordiales y formales, traté de hacerla reír. Y los 5 minutos se desvanecieron en el aire.
No sé cómo pude dormir, quizás aún no ahondaba en mi cabeza que aquello no debió ocurrir, pero debía pasar una semana antes de poder volver a ver aquel rostro peculiar y lo comenté vagamente a quienes me tenían por su amigo. Malditos ellos, me metieron ideas en la cabeza, todo pudo haber sido mentira.
Una semana, una semana restante de aburrimiento, una semana para hacer planes; no había sido una buena semana, no había sido un buen mes, no había sido un buen año y recién estaba comenzando, estaba en medio de un período intermedio, no tenía nada a qué aferrarme, no había conocido a nadie, estaba perdiendo gente que no quería perder, y me había reencontrado con un recuerdo que debió haber muerto, una vieja ilusión, un temido nerviosismo, un pérfido elemento de cambio que quería desechar.
Una semana pasó sin más, llegué temprano al mismo lugar, 15 minutos… 10 minutos, sólo 10 minutos para que llegara, el corazón me ardía: ”¡Llega!”… y ahí estaba, distraída y extraña, sonriendo, creo, y los minutos se hicieron segundos y me convencí en el subconsciente: Esto iba a terminar mal.
La busqué, no podía soportar esperar tanto por vagos momentos en los que no se podía conversar, perseguí su rastro ávidamente con pequeñas pistas, con su nombre raro como ella, con pistas del pasado, encontrar es fácil en estos días con poca información.
Hablamos, le abrí mi corazón tan rápido que me sorprendí, quizás no debí. No, no debí, todo fue obra tan solo del impulso provocado por la angustia de la vacuidad, he sido un verdadero estúpido.
Estaba vulnerable, un estado despreciable, me dejé influenciar por cada una de sus palabras, con cada una de sus ideas se armaba un torbellino en mi cerebro, me cuestioné cada aspecto de mi existencia, nuevos personajes nacieron en mi interior, cada uno con su propia visión, me atormentaba, cambiaba mis inclinaciones y sentía náuseas al darme cuenta de que pudo haber sido obra de mi obsesión con ella.
Lo escondí, lo negué, hasta que mi devoción era evidente, no para ella quizás, no tenía por qué serlo, yo le rendía un culto secreto, era mi costumbre. No pasó mucho tiempo hasta que me llegó una invitación; un retorcimiento interior. Pero aquellos días eran tranquilos, sin preocupación, había excretado la esperanza por culpa de ella. Iba a asistir y entregarme a la distorsión de la inconsciencia, a hacer de mí, mis amigos, al tequila y el ron.
Desaparecí, me transformé, mi inocencia engañosa casi se va, viajé al pasado, hice el ridículo, me dejé seducir por unos ojos azules que nunca más volví a ver, conocí y hablé. Pero sucedió lo que no debió suceder, aunque yo fui el absoluto responsable y siento que abusé, ella dijo palabras más hirientes que cualquier estupidez que bajo el sopor etílico pude yo haber hecho.
Ahí lo confirmé, me había ilusionado más de lo que tenía dimensionado y era unilateral, pero fue como si nada hubiese ocurrido, yo sólo caía.
Pasaron las semanas y me hundí, volví a violentarme con vicios y a vomitar honestidad, sus palabras me abrían y destrozaban y yo me dañaba más, los días se hicieron confusos e iguales.
Me di al placer de leer e ignorar mi propia cabeza, de vez en cuando me abatía en indecisión y disconformidad, en la siempre eterna soledad de mi espíritu y en ambigüedad.
Surgieron oportunidades que no quería tomar pero lo hice igual, peor es nada, estaba vaciándome de nuevo y no lo iba a permitir (aunque debí).
Llegó una noche en la cual realmente me destruí, todos suponían que yo me había alzado por sobre la debilidad y por la alucinación de amor, pero no era así. Y esa noche me rompí, entre extraños y vodka, entre cigarros con tabaco y otras cosas, mi casi acabada inocencia terminó por morir, me había engañado a mí mismo y a gente que confiaba en mí.
La resaca de madrugada me trajo odio y desprecio, además de una desesperación que desviaba en posibilidades extremas.
2 semanas fueron de exasperación antes de la liberación. Aunque no me sentí más libre después.
Y justo cuando yo creía que la había olvidado, a ella, a la esquiva solitaria, protagonista de mis antagonismos interiores, me invitó a salir.
Yo sabía, no era tonto, yo sabía que iba a ser lo suficientemente incauto como para repetir declaraciones vanas, para decir frívolamente: “Te quiero comprender”. Y yo sabía que eso no podía salir bien.
La noche fue testigo de mi debilidad y de su humanidad. Las cicatrices se abrieron otra vez, me planteé acabar con todo de una buena vez, y lo haré.
El año termina, otra vez, y yo, con las muñecas abiertas, el corazón putrefacto, la cabeza perforada y la espalda cargada de culpas y de nuevos lastimeros recuerdos.
Leo sus palabras una y otra vez, una y otra vez, aún ahora no puedo determinar si me enamoré o si lo estoy en este momento, y no importa. Sólo me preocupa que cuando está triste me entristezco, aunque, no obstante, si está feliz me atormento.
El año termina, y yo prometo y prometo, no más auto-destrucción, no más amor, no más relación, no más pensamientos lánguidos y suicidas, no más, no más, no más, no más.
Me sentaré por la ventana todas las noches agotando cigarrillos y escupiendo su esencia de mi gastado ser, me emborracharé los fines de semanas hasta convencerme en la inconsciencia de que no la quiero, nunca la quise y que la olvidaré.
Pero siempre será mentira, la usé para aplacar la nada de la que adolecía mi interior y me hipnoticé como siempre lo hago, y me sube la angustia por todas las venas cuando se me ocurre que pueda no volverla a ver.
La soledad es un sentimiento, no un estado, y yo me siento solo.
Y me gusta estar solo.
Pero a veces el instinto absurdo me hace confundir el amor con idealizaciones macabras, como la que me hice de ti, traicionera desolada.
No más, no más, no más.

.---











No sabía para dónde iba, caminaba por el centro sin rumbo, miraba mi reflejo en los vidrios de vitrinas y edificios; estaba destrozado.
Pregunté y encontré mi camino, hacía frío, bajé escaleras hacia el metro subterráneo, y a medida que bajaba, mi ánimo decaía.
Estaba triste, me había encontrado con que me identificaba con aspectos que fervientemente detestaba.
Y me prometo y hago los inciertos pactos:
No volveré a beber, no voy a fumar.
Me dedicaré a leer, a pensar.
Llovía, era un día perfectamente opaco como mi interior, me lamentaba por noches anteriores y no por la que acababa de pasar.
No había dormido, estaba extenuado. Recordaba lo bajo que he caído, por culpa de los burdos vicios. Yo amaba la decadencia y ya no; es absurda, es inconsciente, decepcionantemente normal.
Me senté y me repetía: “La soledad es un sentimiento, no un estado”.
Me sentía enfermo, mi estómago e hígado estaban acabados.
Estaba alucinando.
No sabía lo que quería.
La visceral auto-agresión mantenida siempre presente durante años llevaban a mi cuerpo a balbucear: ¡Suficiente!
Mis entrañas cobraban venganza por el abuso.
Y ahí estaba ella, distraída y extraña, se le veía alegre, contenta, trabajando, conversando. Me senté a su lado y un soplido de paz interior me revolvió intensamente, no sé cómo, no sé por qué, de repente todo era fácil. Seguía sintiéndome bastante demacrado, pero progresivamente algo dejaba de estar fallando.
Me estaba purificando, y me distraje un par de minutos, decidiendo rápidamente volver a mi casa para descansar del infatigable malestar físico que me acaecía; me di vuelta y ahí estaba ella, con su cabeza escondida entre sus brazos, no podría determinar si estaba llorando, sólo sé que se me entorpeció el alma de preocupación, aunque una caricia no iba a cambiar nada. Se me ocurre que quizás yo le hago mal. ¿Cómo saberlo? Quiero creer que no me importa.
Promuevo la parestesia de mis emociones, al vacío que ha de suceder a este colapso, al próximo inicio del sufrimiento cíclico y polarizado y al presente terminar.
Me induciré la aflicción de la abstinencia, me purgaré.
Ahora sí.
No más, no más, no más.

Posted at 02:16 pm by MeiSameew
Make a comment  

Wednesday, September 30, 2009
Running without aim.

Y yo no sé nada.
Me asqueo.
Hola, soy asexual.
En serio.
No me toquen.
Apártense.
Hasta que me entienda.
Aunque sea un poco.
Quiero decirme Je te comprends.
Antes de que alguien lo haga por mí.
Aunque igual no me lo tragaría.
Y hoy mis ilusiones se vieron arruinadas.
Mi amor imaginario fue desbaratado cruelmente.
Y ya no sé nada.
¿Por qué?
¿Eh?
Pero dije que no me iba a sentir mal.
No, me rehúso.
Yo estoy absolutamente bien.
Y no lo volveré a hacer.
Hastío.
Pero yo volvía!
¿Por qué?!
Pero ya no siento nada.
Estoy como vacía.
Que mierda.
Me siento como
amarrada
imposibilitada
amargada
encerrada
enclaustrada
dentro de mí misma.
Y entre los demás
¿Por qué?
Ya no.
Ya no
Ya no.

Gracias en todo caso, por lo que yo sabía que iba a pasar.
Gracias por romper el innecesario amor imaginario, mi querido Joao.

Posted at 01:11 am by MeiSameew
Make a comment  

Monday, September 28, 2009
¿Por qué?

Lo asumo.
Me enamoré de tu idealización.
Y espero que me rompas el corazón.
Una y otra vez.
Y es que si estás triste me entristezco.
Es que si me pones atención, me estremezco.
Y hoy estoy mal.
Ayer estuve mal.
De mi muñeca derecha brotó mal desahogo.
Y yo quiero un abrazo.
Quiero bienestar.
Quiero sueños cumplidos.
Y toda esa mierda.
E inevitablemente vuelvo a los vicios.
Aunque no quiera.
Putos todos.

Posted at 12:58 am by MeiSameew
Make a comment  

Saturday, September 26, 2009
Días.

Días tal y como hoy me causan la enferma impresión de que el mundo se pone en contra mía. Me quita lo que quiero, me confunde, me aterra. Días como hoy me entregan nuevas ideas.
Siento náuseas.
Siento ansias.
Siento la no reciprocidad quemándome las venas.
Siento la falta de amor propio corroyendo todo a su paso.
Me da la sensación de ver todo lo que construí cayéndose, todo lo que quise armar, todo lo que se armó en contra de mi voluntad.
Y hasta eso se desmorona cuando noto que ya no creo en la libertad.
Todo cae, todo se rompe.
Y hasta el amor, que toca la puerta de mi abstracto corazón insistentemente por estos días, me tortura. Siento asco o siento dolor. O me estremecen espasmos egoístas causados por tal sujeto de mis afectos materialistas, o me crujen los nervios hasta la más profunda angustia por motivo de tal sujeto que me enamora en mi imaginación.
Si me quieres, te quiero.
Si estás triste, me entristezco.
Pero en lo más profundo, estoy sola, estoy de nuevo en un abismo desesperado y que consume mis horas de soledad. Estoy abandonada y sin identidad, porque camino como sin un rumbo fijo sintiéndome como un individuo sin género de mediana edad con el hastío en todo el cuerpo, hastío por el sexo, hastío por la gente, hastío por la vida en general.
Siento náuseas.
Siento ansias.
Y me exaspero con simplezas vanas, es que no dejo de ser lo que soy por naturaleza humana sujeta a lo que de mí se espera.
Y me entierro bajo canciones melancólicas, y me aniquilo lentamente, y evito mirarme al espejo, y todo para mí es un trámite, y me quito las esperanzas.
Y me tiro en el suelo de mi habitación con una luz azul por ambiente, una hoja sobre mis ojos, literalmente, y alucino.
Y vuelvo a quitarme las esperanzas, sobre todo en días como hoy en los que verdaderamente siento que absolutamente todo está en contra mía, incluso cuando objetivamente no fue un mal día.
Debe ser ese amor iluso de mi cabeza que me trastorna sin que yo lo quiera.
Debe ser ese vacío interno que está y no se llena.
Deben ser los poemas.
Debe ser la rutina de mis pensamientos y emociones.
Yo
no
debería
estar.
Yo
no
debería
ser.

Posted at 01:10 am by MeiSameew
Make a comment  

Wednesday, September 09, 2009
Yo dije

Yo dije que me gustaba que me rompieran el corazón.
Asique todo bien.
Ay.

Sigo esperando, vamos, vamos.
Cae, mierda, cae.
Líbrame de esto.
Yo no pido nada.
Sólo respirar bien.

QUIERO RESPIRAR BIEN.

Quiero estar libre, quiero estar solo, quiero dormir en paz, quiero vivir tranquilo.
Quiero contar anécdotas, quiero revivir la confianza perdida.
Quiero evitar mentiras.
Quiero terminar con todo.
Estoy impaciente, vamos, mierda, cae.
Sólo así podré volver a mi sucia felicidad.
Y quiero olvidar.
Nada de esto ha pasado.
Si te he visto no me acuerdo.
Y si me acuerdo te mutilo.

Je suis folle!

Estoy absolutamente trastornado.

Soy un sujeto demacrado,
estoy completamente trastornado.
Estoy loco y abandonado.
Necesito ser controlado.

Posted at 10:01 pm by MeiSameew
Make a comment  

Monday, September 07, 2009
Oh darling please.

Reconozco mi estupidez.
No es necesario restregármelo.
Soy una puta impulsiva, fácil y todo.
Susceptible y muy imbécil.
Pero ¡hey! Insisto, cagarme la existencia es mi don inherente.
La idea es que la próxima vez no sea peor.
La idea es que mi juventud recapacite.
La idea es que abra los ojos.
¡Hola! Bienvenida al mundo real.
Hay galletitas, problemas y mentiras.
Cariño, deja de soñar.
Bienvenida al mundo real.
No, no quiero conversar.
No, no quiero nada más.
Y aunque eso fue doble negación.
No quiero más.
Así como sustento mi bisexualidad.
Sustento de la misma forma mi asexualidad.
Y además, que sí, niego la realidad.
No miro al futuro con objetividad, ni muchos menos con deseos.
Sólo me imagino riéndome.
Odio tener que enfrentarme a estas cosas.
Me consuela la experiencia, me consuela que me destruye.
Me destruye!
Me destruye!
Y algún día, cuando sea menos adolescente, me iré.
Oh, me iré.
No, no quiero conversar.
Sí, la cagué, ¿y qué?
Soy una inconsciente, ¿y qué?
Es el alcohol, las drogas...
No más, no más.
No lo juro.
Soy tonta, volveré a caer.

Buenas.


Posted at 07:52 pm by MeiSameew
Make a comment  

Sunday, September 06, 2009
Fenecí.

He muerto.
Mis últimos vagos restos de pureza fueron destruidos en el piso de un baño, no quería realmente, estaba mal. Y ahora temo por mi misma.
Me di cuenta de que soy asexual, increíble pero cierto.
Y no sé cómo lo voy a proclamar...
Me di cuenta de que me gusta volar, y volar, y volar.
Escuchando a Syd Barrett y weá.
Extraño ese momento, sólo ese momento.
Y aquel otro momento, lo destierro.

Posted at 05:05 pm by MeiSameew
Make a comment  

Thursday, September 03, 2009
Y me vuelvo a dar cuenta.

De lo estúpida que he sido.

Porque soy estúpida, imbécil, inconsecuente, fría, tonta, pesada, insensible, rara, superficial, mentirosa, cínica, hipócrita, insegura y disfruto imaginándome golpeándome a mi misma.
Y bah, lo haré.
Me golpearé, me cortaré, me exprimiré, me rasgaré, me embriagaré.

Espera espera

Tuve una señal.

Estoy feliz
Eso es
Estoy feliz
A veces confusa, sí.
A veces dudosa, sí.
Pero estoy feliz
Y eso no está bien.
Yo merezco sufrir
Yo estoy cómoda cuando nada está alegre.
Nada es verde y todo es gris.
Quizás no, pero creo que es así.
Me alieno por mi misma... quiero sufrir!!!!!

No, casi es eso.
Ahhhg!
Algo está mal, muy muy mal.

Brindaré mentalmente: ¡Hasta la absoluta inconsciencia!
Porque en la inconsciencia está mi conciencia, y en la conciencia está mi sufrimiento, o algo así.

Posted at 10:59 pm by MeiSameew
Make a comment  

Next Page


Blogdrive